Leyenda urbana: antes del digital teníamos que pagar por revelar todas las fotos que hacíamos...
Uno de los falsos mitos que se ha creado con la expansión de la fotografía digital es que ahora sólo se revela lo que se quiere, pero antes, con el negativo, las tiendas de fotografía abusábamos del usuario, que tenía que pagar por todas las fotos que tomaba.
Si eso fuera así, bienvenido el digital y abajo la tiranía de los fotógrafos.
Pero esto no es del todo cierto. Vale que el cliente pagaba un precio base por el "revelado" simple de su negativo, y además pagaba un precio por copia.
Todos somos muy cómodos por naturaleza. No nos gusta que nos hagan pensar o desplazarnos. las cosas fáciles. Por eso el 99% de los usuarios acababa pagando fotos casi repetidas, desencuadradas, fotos sin importancia... El cliente llega a la tienda, deja su carrete y vuelve una hora después a recoger las fotografías. De hecho, hoy en día nosotros tenemos muchos clientes de digital que llegan y hacen lo mismo: nos dejan la tarjeta de emmoria y nos piden que les hagamos 1 copia de cada de todas.
La mayoría de las tiendas de fotografía, especialmente en las ciudades (en mi comercio no se da este caso), ofrece -ofrecía- grandes descuentos en las segundas copias, es decir, en las fotografías que pides una vez "revelado" el negativo...
Recuerdo hace años en Pontenedra que una compañera de facultad me preguntó qué podía hacer para ahorarase dinero en revelados, pues tenía cuatro carretes para revelar y se iba a gastar una pasta. El precio de la primera copia era de unas 35 pesetas; la oferta en las segundas copias bajaba hasta las 17 pesetas. Ella siguió mi consejo e hizo lo siguiente: llevó sus cuatro carretes y pidió que "sólo se los revelaran". Coste aprox=350 pesetas cada uno. Más tarde volvió, recogió sus negativos, pagó 1400 pesetas y después pidió segundas copias de todos sus negativos. Resultado: estimando 4 carretes de 36, le imprimieron 144 fotografías 10x15, con un ahorro medio de 18 pesetas, se ahorró 2592 pesetas... y yo me gané un par de copas ;)
Acaso es tan difícil???
Mi amiga Encina se hubiera ahorrado más dinero todavía si hubiese echado un ojo a sus negativos y hubiese eliminado las fotos repetidas, las mal encuadradas o las no necesarias.
Por eso me niego a reconocer abiertamente eso de que antes del digital los fotógrafos éramos unos tiranos...
Muchas empresas de fotografía se empeñan en maldecir al digital porque AHORA la gente no imprime las fotos en papel. Sin embargo yo estoy seguro de que lo que ocurre hoy no es que la gente no imprima sus fotos digitales; es que la gente no va a las tiendas a revelarlas... porque no les hace falta. La mayoría de las personas revela sus fotos, las mira una vez y después las guarda. Ahora las hacemos y las vemos directamente en la cámara. Para qué revelarlas si ya las he visto en la cámara?? En ese sentido sí es una gozada el digital, lo reconozco. Su mayor aportación: la inmediatez. No tienes que esperar a acabar el carrete, ir a la tienda, que te lo revelen y después ir a buscar las fotos. Todo ese proceso ahora tarda unos segundos: lo que tarda la cámara en guardar la imagen y luego reproducirla. Ahí es donde está el ahorro.
Si la gente no imprime las fotos no es porque de repente no le guste ver las fotos en papel. Es que antes no tenía más remedio. Ahora les resulta más rápido, más cómodo y además gratis ver sus fotografías. Por eso pienso que la solución a la crisis de nuestras empresas de fotografía no es nada fácil. La gente no va a imprimir más por que bajemos el precio de copia o porque dentro de poco encontremos un aparato de revelado instantáneo en cada esquina. La gente no revela porque no le hace falta.
Y por eso me reafirmo en lo del post anterior: el negocio del revelado fotográfico ha muerto.
Si eso fuera así, bienvenido el digital y abajo la tiranía de los fotógrafos.
Pero esto no es del todo cierto. Vale que el cliente pagaba un precio base por el "revelado" simple de su negativo, y además pagaba un precio por copia.
Todos somos muy cómodos por naturaleza. No nos gusta que nos hagan pensar o desplazarnos. las cosas fáciles. Por eso el 99% de los usuarios acababa pagando fotos casi repetidas, desencuadradas, fotos sin importancia... El cliente llega a la tienda, deja su carrete y vuelve una hora después a recoger las fotografías. De hecho, hoy en día nosotros tenemos muchos clientes de digital que llegan y hacen lo mismo: nos dejan la tarjeta de emmoria y nos piden que les hagamos 1 copia de cada de todas.
La mayoría de las tiendas de fotografía, especialmente en las ciudades (en mi comercio no se da este caso), ofrece -ofrecía- grandes descuentos en las segundas copias, es decir, en las fotografías que pides una vez "revelado" el negativo...
Recuerdo hace años en Pontenedra que una compañera de facultad me preguntó qué podía hacer para ahorarase dinero en revelados, pues tenía cuatro carretes para revelar y se iba a gastar una pasta. El precio de la primera copia era de unas 35 pesetas; la oferta en las segundas copias bajaba hasta las 17 pesetas. Ella siguió mi consejo e hizo lo siguiente: llevó sus cuatro carretes y pidió que "sólo se los revelaran". Coste aprox=350 pesetas cada uno. Más tarde volvió, recogió sus negativos, pagó 1400 pesetas y después pidió segundas copias de todos sus negativos. Resultado: estimando 4 carretes de 36, le imprimieron 144 fotografías 10x15, con un ahorro medio de 18 pesetas, se ahorró 2592 pesetas... y yo me gané un par de copas ;)
Acaso es tan difícil???
Mi amiga Encina se hubiera ahorrado más dinero todavía si hubiese echado un ojo a sus negativos y hubiese eliminado las fotos repetidas, las mal encuadradas o las no necesarias.
Por eso me niego a reconocer abiertamente eso de que antes del digital los fotógrafos éramos unos tiranos...
Muchas empresas de fotografía se empeñan en maldecir al digital porque AHORA la gente no imprime las fotos en papel. Sin embargo yo estoy seguro de que lo que ocurre hoy no es que la gente no imprima sus fotos digitales; es que la gente no va a las tiendas a revelarlas... porque no les hace falta. La mayoría de las personas revela sus fotos, las mira una vez y después las guarda. Ahora las hacemos y las vemos directamente en la cámara. Para qué revelarlas si ya las he visto en la cámara?? En ese sentido sí es una gozada el digital, lo reconozco. Su mayor aportación: la inmediatez. No tienes que esperar a acabar el carrete, ir a la tienda, que te lo revelen y después ir a buscar las fotos. Todo ese proceso ahora tarda unos segundos: lo que tarda la cámara en guardar la imagen y luego reproducirla. Ahí es donde está el ahorro.
Si la gente no imprime las fotos no es porque de repente no le guste ver las fotos en papel. Es que antes no tenía más remedio. Ahora les resulta más rápido, más cómodo y además gratis ver sus fotografías. Por eso pienso que la solución a la crisis de nuestras empresas de fotografía no es nada fácil. La gente no va a imprimir más por que bajemos el precio de copia o porque dentro de poco encontremos un aparato de revelado instantáneo en cada esquina. La gente no revela porque no le hace falta.
Y por eso me reafirmo en lo del post anterior: el negocio del revelado fotográfico ha muerto.

1 Comments:
A cuestión está en replantexarse o "modelo de negocio" ou, falando en termos profanos... seguir facendo aquilo que sabes facer, pero ofrecendo un servicio lixeiramente distinto.
Senón que llo digan a Fuji.
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