qué bien viven los fotógrafos... en las bodas!
Como fotógrafo de bodas y otros reportaje sociales, creo que puedo opinar. Me fastidia mucho escuchar comentarios del tipo: "...qué bien viven los fotógrafos...", "...vaya comilonas os pegáis en los banquetes de boda...", "...así trabaja cualquiera..."
Pues no es así. En primer lugar, y tomando como referencia nuestro trabajo en las bodas, yo, si puedo, no comparto mesa con el banquete de la boda. Lo normal es que tanto yo como mi acompañante comamos en el bar o en otro comedor del mismo restauante. bocadillo, menú del día, plato combinado... eso da igual. Yo no quiero que me inviten a comer en la boda. Ellos van a otro rollo. Yo estoy trabajando; ellos de fiesta. Yo puedo comer en media hora; ellos tres o cuatro horas.
Muchas veces los novios o sus familias nos "obligan" a comer con ellos en la boda. Cuando no queda más remedio, acepto la invitación, pero les pido que nosotros comamos ese mismo menú en otro comedor o en el bar, separados de sus invitados. Así estamos más cómodos, vamos a nuestro ritmo y ellos siguen a su rollo. Y cuando no queda más remedio... comemos en la mesa de la boda. Os aseguro que esto no es ningún desprecio a su invitación. Es que yo estoy trabajando y ellos de fiesta.
Por todo esto, que quede bien claro:
"...qué bien viven los fotógrafos..."_ Si vivir bien es tener un sueldo normal, trabajar una jornada normal a la semana y sumarle unas nueve o diez horas de trabajo un sábado o domingo... pues sí, si esto es vivir, los fotógrafos vivimos bien!
"...vaya comilonas os pegáis en los banquetes de boda..."_ Pues como he escrito antes, si no queda más remedio, sí, como de boda cada sábado. Yo prefiero mil veces tomarme un plato combinado, un buen postre (mi debilididad) y estirar las piernas en esas cuatro horas muertas que me paso cada sábado en los restaurantes.
"...así trabaja cualquiera..."_ Sí, supongo que así trabaja cualquiera... cualquiera que tenga el equipo técnico necesario, pueda costeárselo, y disponga de los conociemientos necesarios para realizar un buen reportaje. Yo creo que cualquier aficionado, con una cámara compacta de 5 ó 6 megapíxels no puede hacer una boda. Y es más, creo que los fotógrafos -al igual que los músicos o los camareros- estamos hechos de una pasta especial. Una persona cualquiera puede trabajar en una boda un sábado, quizás dos, pero no toda la temporada de primavera, verano y otoño.
Ahí queda eso. Repito, esta reflexión creo que no es ninguna desconsideración, sino una manera de reivindicar nuestro trabajo y nuestro esfuerzo.
Pues no es así. En primer lugar, y tomando como referencia nuestro trabajo en las bodas, yo, si puedo, no comparto mesa con el banquete de la boda. Lo normal es que tanto yo como mi acompañante comamos en el bar o en otro comedor del mismo restauante. bocadillo, menú del día, plato combinado... eso da igual. Yo no quiero que me inviten a comer en la boda. Ellos van a otro rollo. Yo estoy trabajando; ellos de fiesta. Yo puedo comer en media hora; ellos tres o cuatro horas.
Muchas veces los novios o sus familias nos "obligan" a comer con ellos en la boda. Cuando no queda más remedio, acepto la invitación, pero les pido que nosotros comamos ese mismo menú en otro comedor o en el bar, separados de sus invitados. Así estamos más cómodos, vamos a nuestro ritmo y ellos siguen a su rollo. Y cuando no queda más remedio... comemos en la mesa de la boda. Os aseguro que esto no es ningún desprecio a su invitación. Es que yo estoy trabajando y ellos de fiesta.
Por todo esto, que quede bien claro:
"...qué bien viven los fotógrafos..."_ Si vivir bien es tener un sueldo normal, trabajar una jornada normal a la semana y sumarle unas nueve o diez horas de trabajo un sábado o domingo... pues sí, si esto es vivir, los fotógrafos vivimos bien!
"...vaya comilonas os pegáis en los banquetes de boda..."_ Pues como he escrito antes, si no queda más remedio, sí, como de boda cada sábado. Yo prefiero mil veces tomarme un plato combinado, un buen postre (mi debilididad) y estirar las piernas en esas cuatro horas muertas que me paso cada sábado en los restaurantes.
"...así trabaja cualquiera..."_ Sí, supongo que así trabaja cualquiera... cualquiera que tenga el equipo técnico necesario, pueda costeárselo, y disponga de los conociemientos necesarios para realizar un buen reportaje. Yo creo que cualquier aficionado, con una cámara compacta de 5 ó 6 megapíxels no puede hacer una boda. Y es más, creo que los fotógrafos -al igual que los músicos o los camareros- estamos hechos de una pasta especial. Una persona cualquiera puede trabajar en una boda un sábado, quizás dos, pero no toda la temporada de primavera, verano y otoño.
Ahí queda eso. Repito, esta reflexión creo que no es ninguna desconsideración, sino una manera de reivindicar nuestro trabajo y nuestro esfuerzo.

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